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| “Tenemos fe” |
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Resignación y esperanza.
Estos son los principales sentimientos que expresaron los ciudadanos del casco urbano de Guayanilla en una visita que realizó este semanario el pasado lunes a “La Tierra de Agueybaná”, para ver de primera mano la actividad económica generada en el casco urbano.
Y es que, a eso del mediodía, La Opinión del Sur hizo un recorrido por el centro urbano del Municipio de Guayanilla, donde se paseaban los estudiantes del Colegio la Inmaculada Concepción con rostros visiblemente alegres por el inicio de clases. Al lado del colegio, varios padres sostenían un diálogo en el que precisamente buscaban alternativas a la crisis económica que arropa a la Isla y manifestaban su asombro ante lo excesivo que se han tornado los gastos del regreso a clases.
Además, el viento producía el ruido de las planchas de zinc que encierran la plaza de recreo, para la culminación de la remodelación programa para el mes de octubre. La misma guarda la esperanza de darle un matiz elegante a un casco urbano, prácticamente muerto.
Por alguna de sus calles que rodean las esquinas de la plaza, la falta de pavimentación era notable pues los hoyos se hacían visibles. Entretanto, lucía un centro urbano limpio y los camiones de reciclaje hacían su trabajo.
“La economía aquí es pobre. No hay transportación pública cuando antes había transportación hasta las 5 de la tarde. Aquí no había que ir a ningún lado porque antes había de todo. Ahora tenemos que ir a Yauco, porque no hay nada. El Alcalde dice que nunca hay dinero”, expresó Tomás Sánchez, de 76 años, quien es retirado y residente del barrio Playa de Guayanilla, mientras se encontraba dialogando con otra ciudadana cerca de la plaza.
No obstante, nos fuimos por la calle Luis Muñoz Rivera, vía que por lo visto, es aparentemente de las pocas vivas del centro de Guayanilla. Durante el recorrido, pocos ciudadanos hacían su entrada en cada uno de los comercios. Algunos, como medio de llamar la atención del cliente y de presentar un ambiente alegre y de fiesta, tenían en sus afueras algún equipo de sonido con música de merengue.
Hicimos nuestra primera parada en un negocio de ventas de efectos escolares, donde su propietario expresó sobrevivir“con los codos”.
“He sobrevivido con los codos. Éste es el único “schoolsupply” de cuarta generación. Cuando existía la CORCO las ventas eran exhorbitantes. Cuanto todo eso cerró, nos quedamos sin clientes”, manifestó Luis Torres, su propietario.
Más adelante, mientras huíamos de no pisar los cráteres de las vías al cruzar, observamos comercios cerrados, que lo único que guardan son su historia y aportación al pueblo, hasta llegar a una mueblería. La misma contenía todo tipo de muebles y enseres de moda, pero el vacío y la tierna sonrisa de una dama daban un toque de dulzura y esperanza al ambiente.
“Aquí había mucho movimiento. Ahora con lo que queda (de clientes) tratamos de bregar hasta donde se pueda. Yo compro varias cositas aquí (en Guayanilla), lo demás, fuera”, expresó la dama quien prefirió no identificarse.
“Aquí (en Guayanilla) no hay trabajo. Todo está afuera”, dijo además un agricultor ponceño, quien trabajó muchos años en Guayanilla y que prefirió el anonimato.
Continuando el recorrido, un ciudadano pensionado que también prefirió no identificarse, expresó tajantemente que “nos estamos muriendo de hambre. Si vendo bien y si no también. Aquí no ha habido incentivo para los pequeños comerciantes y a veces tengo que poner de mi bolsillo parapagar la luz y el agua de aquí”.
Llegando a la Plaza del Mercado de Guayanilla, notamos que entraban y salían unos pocos, todos saludándose y sonriendo. Ya adentro, los pocos comerciantes hablaban entre sí, comentando las noticias del día en lo que las horas pasaban y llegaban las 5 de la tarde para cerrar. Todas las canastas de frutas y viandas de uno de los estacionamientos estaban prácticamente vacías. Las paredes mostraban signos de vandalismo así como falta de mantenimiento.
“Estamos liquida’os. No llego ni a $280 mensuales. La gente que yo ayudaba antes cuando estaban bien las ventas son los que ahora me donan la verdura para que me defienda. Yo le pago el IVU al Municipio cuando tengo el dinero. Si no, no pago ná’”, comentó uno de los comerciantes que prefirió no ser identificado, y quien resaltó que el Municipio cobra adecuadamente las patentes.
Además, narró que en antaño hacía ventas de hasta $1200. Pero a su vez, se mostró esperanzado con que algún día,Guayanilla genere un vector económico que atraiga clientes al pueblo.
“Tenemos fe”, puntualizó.
Municipio consciente de la situación
De otra parte, el alcalde de Guayanilla, Edgardo Arlequín, reaccionó a las expresiones de los ciudadanos expresando que están conscientes de la situación y dijo que el Municipio se encuentra limitado.
“Conscientes de la situación que más que nada responde a un problema de zonificación e inundabilidad precisamente en el casco urbano, hemos hecho encomiendas como la canalización del río, que desde el 2000 al 2004 se realizó la primera fase. Después del 2004 fuimos a Washington para que el Cuerpo de Ingenieros continuara el proyecto, pero fue tiempo perdido”, sostuvo Arlequín vía telefónica.
Asimismo, explicó que el proyecto de la canalización del río, iniciado por el Departamento de Recursos Naturales (DRNA), está compuesto por tres fases. La primera –la única que se concretó- costó $7 millones. La segunda, está estimada en $12 millones y la tercera en $18 millones.
Las últimas dos fases, se encuentran en el tintero pues el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos indicó que no tomarían un proyecto ya iniciado por alguna agencia, en este caso el DRNA.
“A la vez que se realice el proyecto el casco urbano tendría su zonificación y sería otro cantar”, agregó Arlequín.
Además, añadió que se encuentra en proceso de expropiar unos terrenos que darán paso a la creación de un Estacionamiento Público para 200 autos y que el mismo ayudará al desarrollo del casco urbano.
¿Usted tiene algún estudio de viabilidad económica para Guayanilla que presente al Municipio como un atractivo de inversión?Se le preguntó.
Fuimos a PRIDCO porque tenemos un parque industrial en Guayanilla y a la hora de la inversión industrial en Puerto Rico no vemos el porqué, PRIDCO no invierte en Guayanilla. Hemos tenido conversaciones con PRIDCO en esa dirección pero no hemos tenido éxito. También, estamos trabajando con un pequeño proyecto que se llama Guayanilla Town Center, un pequeño centro comercial adicional.
Finalmente, Arlequín se encuentra en medio de su campaña a la reelección por la Alcaldía de Guayanilla por cuarta ocasión por el Partido Popular Democrático (PPD).
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| Actualizado ( Viernes, 31 de Agosto de 2012 09:31 ) |















