Durante el comienzo del 2012 los fanáticos humacaeños tuvimos el placer de disfrutar dos triunfos a nivel isla. El primero de ellos fue el campeonato ganado por el equipo de La Playa en la categoría clase A. Nuestras felicitaciones por los sacrificios de los directores, fanaticada y peloteros de este equipo. Ustedes se lo merecen.
El segundo fue también el triunfo obtenido en la categoría juvenil por el equipo de Ino Olmeda. La fanaticada, como siempre, le demostró lealtad a este grupo que año tras año participan con entusiasmo. Que se repita.
Pero hasta ahí llegó nuestra felicidad, nuestro sueño. Ahora comienza una pesadilla. En otros deportes los equipos simplemente colapsaron. El primero de ellos fue Los Caciques en baloncesto superior. Estos tuvieron su peor temporada y una desastrosa ejecución. El sótano, fue su lugar preferido. Lo raro de este caso es que el equipo cuenta con todos los elementos para triunfar: una directiva entusiasta y sacrificada integrada por un Tonín, un Chegui, Vives y un Santini, entre otros. De ellos no se puede pedir más ya que han dejado su alma y cuerpo en esta empresa. Sin embargo no se puede montar un equipo cuyos baloncelistas estén jugando en otras partes del mundo, y nunca llegan a tiempo para nuestra temporada. Esto no se debe repetir. La excusa de que es culpa de la liga por su itinerario no es buena ya que lo que es igual no es ventaja. Ahí tenemos el caso de Mayagüez jugando un baloncesto de ensueño.
A los Caciques hay que darles crédito ya que otros equipos de pueblos con más pujanza económica como Ponce y Caguas recesaron y no compitieron, pero los Caciques están ahí. Pero una ciudad que construye el segundo mejor coliseo de la Isla, cuyo alcalde Marcelo Trujillo aporta sobre $200,000 al equipo y que cuenta con una fanaticada que lo respalda tiene que confeccionar un equipo con opción a triunfo. Este año no lo tuvimos.
El segundo ejemplo negativo fueron los Grises de Humacao, coño desde 1951 sesenta y un año no vemos una, no contamos con un equipo batallador que trasciende una serie final. No es justo, no es bueno, no es satisfactorio. Basta ya. No queremos ganar siempre, pero si ganar de vez en cuando. El 31 de mayo de 2012 San Lorenzo nos volvió a eliminar. El camino es conocido ¿Qué se necesita para variar esta dinámica? Probablemente, además de dinero, una actitud de superación, de inconformidad, de excelencia, no confeccionar un equipo para lucir bien sino para ganar. Maunabo y Las Piedras son buenos ejemplos. Un buen amigo, Adalberto Ruiz Vega, QPD, nos decía “yo no me quiero morir hasta que vea un Humacao campeón”. Se murió y muchos de nosotros podemos repetir esa frase posiblemente con el mismo resultado. Ojala y nos equivoquemos.
Los fanáticos de los Grises son de los mejores en la liga ya que siguen a su equipo aún perdiendo. No se puede esperar por el año que viene para montar un equipo. Hay que comenzar desde ya. Su apoderado y directores necesitan nuestro apoyo y no críticas. Pero no se puede ser conformistas y tapar el cielo con la mano. Un equipo que comete 53 errores en una temporada, sin contar los mentales, dista mucho de ser competitivo. Humacao, La Ciudad Gris, tiene una deuda eterna de gratitud con todos aquellos apoderados que voluntaria y con muchos sacrificios aceptaron el reto de manejar nuestro equipo. Entre llos están Montañez, Pedro Matojo, Melquiades Silva, Barry López, Teyo Rivera, Roberto Silva, Néstor Morales, el grupo bomba y Pena, Tonín Casillas, Mane Rosa, Quique torres (si Acún no hubiera existido Quique hubiera sido campeón de Puerto Rico) y José (kojack) Soto.
En resumen, agua pasada no mueve molino. Tanto Los Caciques como Los Grises necesitan una transformación radical de equipos perdedores a competidores. ¿Cómo se hace esto? Primero siendo honrado y buscando fallas. Luego seleccionando material para superar las mismas y tercero montar un equipo donde lo individual es parte del todo. Las estrellas no deben existir como entes aparte. Todo el mundo tiene que contribuir al macro. A ustedes apoderados pidan por esas bocas y especifiquen cómo los humacaeños podemos ayudar. Pero por favor no se presenten con la misma cosa.